Está pensada para calcular las raciones de hidratos de carbono para una persona con diabetes tipo 1 que tiene que controlar la cantidad de hidratos de carbono (HC) que consume. Según el estándar europeo 1 ración de HC corresponde a 10 g de carbohidratos.
No soy nutricionista, la receta está hecha para consumo propio basándome en el etiquetado de estos ingredientes concretos. Para otras harinas o marcas tendrían que calcularse los gramos por raciones según el etiquetado de información nutricional de cada uno.
Según esta receta 1 ración ( R) de hidratos de carbono (HC) corresponde a 52g de tortita.
1 cucharadita de té o moka de bicarbonato de sodio
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1 pellizco de sal de mesa
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612g totales
11’77 R
El cálculo sólo sirve exacto para estos tipos de harinas y marcas, otras marcas pueden variar el contenido de HC por cada 100g de producto.
Preparación
Mezclo todos los ingredientes y los paso por la batidora.
Poner una sartén o plancha a fuego medio-fuerte (en mi caso de 9 niveles lo he puesto al 7.5) y verter un cazo de masa. Cuando comienza a hacer burbujas y se puede mover o levantar fácilmente es el momento de voltearla y ponerla unos segundos más hasta que esté hecha por ambos lados.
En otra ocasión he cambiado la vainilla por cardamomo molido y quedan buenísimas también.
Si varía la cantidad de alguno de los ingredientes que no llevan HC sólo hay que pesar el total de la mezcla y calcular los gramos de tortita que corresponderían a 1 ración de HC.
También se puede cambiar la vainilla por canela en polvo y no variaría el cáculo de la ración.
Pueden acompañarse con dulce o salado, están muy ricas y quedan muy flexibles.
Recuerda calcular la cantidad de HC extra si las comes con chocolate, mermelada o cualquier otro ingrediente.
Y si no tienes diabetes tipo1 igual puedes disfrutar de una receta sana y nutritiva a la vez que riquísima, aunque no tendrás que contar las raciones. 😋
Pues llegó diciembre y con ello los dulces navideños que empezamos a comer.
Uno de los que más gustan en casa es el típico roscón de reyes, nos gusta sin relleno, así según sale del horno. Menos mal que ahora hace frío y con sacarlo un poco a la ventana tarda poco en enfriarse lo justo para poder probarlo.😋
Grabé un vídeo la última vez que lo hice y aunque no está perfecto, ni tiene mucha calidad, puede servir para hacerse una idea de cómo ir preparándolo, así que por aquí lo dejo.
una guía visual
Creo que la receta que utilicé es la que me dio mi cuñada Rosi de su cuñado y la verdad es que sale delicioso.
No es una receta difícil o con ingredientes complicados de encontrar pero sí es una receta que lleva tiempo. Al ser una masa que tiene que fermentar y subir y no una sino dos veces, va a llevar bastante tiempo, por lo que te recomiendo que lo hagas cuando dispongas de una mañana o tarde enteras, incluso sin prisas durante el día. La rapidez de la fermentación, lo rápido que ves que la masa aumenta su volumen, depende mucho de la temperatura que haya en la sala. A 20º C cada tramo de subida de la masa puede llevar 1 hora y media o más, si tu casa está a 25º la masa crecerá más rápido. Vamos que es un dulce perfecto para disfrutar haciendo en vacaciones o fin de semana.
Ingredientes:
esto y 1 huevo más que no está en la foto
4 huevos ( uno es para pintar el roscón)
100 ml de leche
Agua de azahar un chorrito (unas 2 cucharadas soperas)
100 gr de azúcar blanca
100 gr de mantequilla
500 gr de harina de trigo de fuerza
25 gr de levadura de panadería fresca
Ralladura de 1 limón y 1 naranja
1/2 copita de ron (unos 30ml)
1 pizca de sal
Para adornar: uvas pasas, orejones de albaricoque, almendra laminada o picada y azúcar humedecida (con agua y agua de azahar). Se puede adornar con fruta escarchada, a mí no me gusta y por eso o la utilizo.
También necesitaremos: cuenco o bol, varillas batidoras, cuchara de palo o espátula, fuente para horno y papel de hornear, una brocha o papel de cocina para untar de huevo. Una amasadora si se tiene nos ahorra bastante trabajo.
Son ingredientes que se encuentran fácilmente en los supermercados, lo que puede costar es el agua de azahar, aunque en España en muchos supermercados la tienen o bien aroma de agua de azahar, que no es lo mismo pero también vale. Yo compré la que utilizo en esta receta en Amazon y la verdad es que muy buena, se nota la diferencia. Creo que también se puede encontrar el agua de azahar en farmacias o herbolarios.
ésta es la que yo utilicé, una sevillana
En cuanto a la levadura, si sólo la encontráis seca, creo que corresponde 1 gr de seca a unos 5 gr de la fresca, pero tiene que ser levadura de panadería que no es lo mismo que levadura química.
La harina tiene que ser de trigo pero si no la encontrases de fuerza no te preocupes, quizá quede un poco menos esponjoso pero igualmente te saldrá un dulce estupendo.
Preparación:
Para comenzar se ponen a batir 3 huevos y cuando están batidos le echamos el azúcar y seguimos batiendo hasta que está todo integrado.
A continuación echamos la ralladura de limón y naranja y seguimos batiendo.
Mezclamos la leche con el ron y lo ponemos a calentar hasta que esté templada, le añadimos entonces la levadura y la disolvemos completamente. Añadimos también entonces el agua de azahar.
Lo mezclamos con la mezcla de huevo y azúcar y seguimos batiendo.
Si estamos utilizando una batidora como en mi caso, es el momento de cambiar las varillas por el utensilio de mezclar.
Si lo hacemos a mano en un bol, ya podemos usar una cuchara de palo para seguir mezclando la masa.
Añadiremos parte de la harina e iremos mezclando, seguiremos añadiendo la harina poco a poco hasta completar los 500 g.
En este punto pasaremos a cambiar el brazo mezclador por el amasador si estamos utilizando la máquina amasadora.
Añadiremos la mantequilla, que estará a temperatura ambiente, en trozos poco a poco mientas seguimos amasando para que se vaya integrando en la masa.
Seguiremos amasando bien en la amasadora o ya en la mesa hasta que la mantequilla esté completamente integrada en la masa y ésta tenga un aspecto blando pero suave.
Hacemos una bola y la dejamos reposar tapada con un trapo durante al menos media hora.
Luego le daremos varios amasados ligeros (dos o tres) en la hora siguiente aproximadamente o bien la dejamos reposar ese tiempo. A continuación le daremos un ligero amasado y le daremos la forma de óvalo o círculo, como prefiramos.
Yo para eso introduzco los dedos índice y pulgar de la mano por el centro aproximado de la bola de masa y voy estirando poco a poco al tiempo que le voy dando vueltas para que se forme el agujero y quede la forma de rosco. Se coloca sobre el papel de horno y se aplasta un poco con la mano. Se deja reposar otra hora aproximadamente, hasta que más o menos doble el tamaño.
Una vez la masa haya subido se pinta con huevo batido y se le colocan los adornos,:
no está muy bien adornado pero estaba buenísimo jejejeje
Se mezcla un poco de azúcar ( la cantidad que se quiera poner por encima, va al gusto, varias cucharadas) se le echan unas gotas de agua y una agua de azahar hasta conseguir que forme pegotes pero que no se disuelva, es mejor ir echando muy poco a poco el agua.
Se ponen montoncitos del azúcar humedecida por encima y se colocan las frutas o almendras o lo que se haya elegido.
Con el horno a 180º aproximadamente se horneará unos 20 a 30 minutos, depende del horno. Cuando se hornea aún tiene que crecer un poco más.
Puedes poner un cuenco, vaso o lata en el centro de la bandeja para evitar que se cierre el hueco del centro, puede pasar si no lo has dejado bien abierto, lo sé por experiencia jejejeje
Pues ya tienes tu roscón de reyes listo para comer, suave, blandito, con ese sabor tan característico que le da el agua de azahar, sin conservantes, colorantes ni aditivos.
El creador de esta receta fue Ramón Romero, mi suegro, panadero de toda la vida en Plasencia, donde se conserva parte del horno de su familia, el Horno de los Bocanegra que forma parte de un museo de artesanía de esta ciudad cacereña.
¡Cuántas veces nos los hizo cuando íbamos a visitarles!. Por supuesto a él le salían exquisitos y como estaban tan rebuenos no podía resistirme a ver cómo los hacía para aprender y poder repetirlos en casa. Ahora me alegro de haber aprendido de él. Yo copié la receta y he ido pasándosela al resto de la familia.
Son los dulces estrella en casa.
Donuts del abuelo Ramón
Ingredientes:
1 pastilla de levadura fresca (40gr)(en Mercadona y Ahorramás)
2 medidas de leche (como unidad de medir uso un vaso de unos 200 ml aproximadamente)
1 medida de agua
1 medida de aceite
5 ó 6 cucharadas de azúcar
1 kg de harina (aproximadamente, la que admita)
paños ligeros para colocar y tapar los donuts mientras reposan
1 ó 2 litros de aceite para freirlos (girasol u oliva, el que más rabia te de, yo suelo usar girasol para esto)
sartén un poco honda
Para el almíbar:
– 1 vaso de agua
– 1 vaso de azúcar
Ramón le echaba una pizca de mejorantes panarios, no sé lo que es exactamente (supongo que aditivos de los que utilizan en las panificadoras industriales), estos los conseguía en la panadería en la que había trabajado mucho tiempo. No es un ingrediente necesario, yo nunca lo he usado y quedan riquísimos.
Preparación:
En un cuenco deshacemos la levadura batiéndola con el agua para que quede bien disuelta.
A continuación se añade la leche y se bate bien.
Después el azúcar y el aceite y mezclamos todo bien.
Por último se añade la harina poco a poco hasta encontrar el punto de la masa, que no se pegue y que tampoco quede dura. (Si queda un poco blanda puedes ir añadiendo harina poco a poco mientras la amasas espolvoreándola).
Sacamos del cuenco y amasamos tanto como haga falta hasta que pierda fuerza y se meneje fácilmente. Para esto puede ayudar mucho partir en varios trozos la masa e ir amasando uno a uno y darles varias vueltas. Si tienes una amasadora también puedes utilizarla para darle un buen amasado.
Para seguir preparando los donuts se hacen bolitas de aproximadamente el tamaño de una ciruela, que pondremos a reposar sobre paños ligeramente enharinados y taparemos con otros paños para que suba la masa, deben doblar prácticamente su tamaño.
El tiempo de reposo depende mucho de la temperatura ambiente, puede ir de 1/2 hora a 2 horas aproximadamente.
Cuando las bolas han subido es el momento de aplastarlas por ambos lados para desgasarlas y justo después se le hace el agujero al donut, se puede utilizar un vaso de chupito, el tapón de un bote de plástico o lo que se te ocurra. Para ello se presiona con el tapón en el centro de la bola aplastada que tendremos y se extrae esa parte para dejar hecho el donut. El agujero debe ser al menos de unos 2 cm porque ahora toca dejarlo reposar otra vez sobre los paños enharinados y tapados. Debe volver a reposar hasta que prácticamente vuelta a doblar su tamaño. No hay que dejarlo crecer en exceso porque se pasarían.
A continuación hay que freirlos y en la sartén de nuevo deben crecer un poquito, cosa que no pasará si los hubiéramos dejado subir en exceso.
Es importante que el orden en que se hayan preparado los donuts es en el que deberán irse friendo (esto es por el tiempo de reposo que han ido teniendo), para esto colocaremos hacia abajo en la sartén la parte del donut que estuvo hacia arriba durante el reposo.
El aceite no debe estar ni muy caliente ni muy flojo para que ni se quemen ni se empapen de aceite.
Donuts en la sartén
Cuando están fritos los dejamos enfriar.
Yo utilizo una «herramienta» que me hizo él, parcida a la maza de un mortero, para aplastar las bolas y un gancho que también me dio él para darles la vuelta en la sartén y sacarlos sin espachurrarlos. 🙂
Por otro lado preparamos el almíbar poniendo a cocer el agua con el azúcar y cuando esté listo lo dejamos enfriar.
Cuando los donuts y el almíbar están fríos se mojan ligeramente en el almíbar y ya podemos deleitarnos.
Es un dulce para comer en el día o al día siguiente (pueden durar unos 3 días).
Si se congelan recién hechos, justo cuando ya están fríos, luego tienen buen comer también al descongelarlos estarán como recién hechos.
En cuanto al rebozado, si te gusta el chocolate el de cobertura es el que hay que utilizar.
Se trata de un dulce tadicional extremeño, de la provincia de Cáceres.
No sé si es típico de otros pueblos, esta receta es de la suegra de una cuñada de Torrecillas de la Tiesa, un pueblo cerca de Trujillo.
Yo los probé en una fiesta familiar y me encantaron, así que pedí la receta.
Los describiría como una mezcla entre las rosquillas de anís y los pestiños, ambos también dulces fritos típicos de la gastronomía popular de Extremadura.
La primera vez que los hice les encantaron a todos los que los probaron.
Aquí dejo la receta para disfrute de todos.
Ingredientes
12 yemas de huevo
2 cascarones de aguardiente
4 cascarones de aceite de oliva
13 cucharadas de azúcar
1 levadurina
Azúcar glass para decorar
1 litro de aceite de girasol para freír
700gr de harina de trigo aproximadamente, la que admita ( va a depender del tamaño de los huevos)
Utensilios
Cuenco grande
Rodillo
Sartén honda
Pinzas de cocina, espumadera o tenedores de madera
Papel de cocina absorvente
Plato grande o fuente para servir
Preparación
Se baten las yemas de huevo y luego se le va añadiendo el azúcar y se continúa batiendo hasta que quede bien mezclado.
A continuación se va incorporando el aguardiente y después el aceite.
Se mezcla todo bien.
Se incorpora la levadura a la harina y se va echando a la mezcla moviendo con una cuchara hasta que tenga una consistencia para amasar con las manos.
La masa debe quedar blanda pero sin pegarse a las manos.
Se forma una bola y se deja reposar una media hora.
A continuación se van cogiendo trozos de masa y se hace una bola del tamaño de una ciruela más o menos.
Con un rodillo se estira la masa haciendo una tira fina , de unos 3-4 milímetros aproximadamente.
Se unen ligeramente los extremos tirando ellos hacia el centro de la tira.
En una sartén honda con abundante aceite caliente (ni mucho ni poco) se fríen por ambos lados.
El aceite debe cubrir todo el dulce, se irá al fondo de la sartén y flotará a medida que se vaya friendo.
Se sacan una vez fritos a un plato, en el que colocaremos un papel absorvente para que recoja el aceite sobrante y se dejan enfriar.
Cuando estén templados se espolvorean con azúcar glass.
Preparación:
Poner las alubias a remojo la noche anterior.
Colocar en una olla exprés la alubias con unos 2 litros de agua y poner a hervir.
Añadir todos los ingredientes depués de desespumar el agua ( comenzará a salir espuma cuando el agua empiece a hervir).
Dejar cocer con la olla a presión durante 15 minutos.
Emplatar y a disfrutar de una comida estupenda y baratita para un día de frío.
🙂